Con este número, el cuarto, Ajena cierra su primera etapa. Hasta hoy el proyecto fue posible gracias a la financiación de los Fondos Concursables para la Cultura. El dinero obtenido nos permitió lo fundamental: concretar la loca idea de editar una publicación que prescinde de Montevideo en un país porfiadamente macrocefálico.

Y algo más, hacerlo tal como aspirábamos: saliendo de la capital, recorriendo el campo, los pueblos y las ciudades que fueron protagonistas de nuestros artículos, atrayendo la participación de quienes son del Interior y allí viven para enriquecer el contenido de la revista con miradas que no son exclusivamente montevideanas. A los Fondos Concursables, y a la confianza depositada en este proyecto, vayan entonces las gracias.

A partir del próximo número la revista inicia su segunda etapa, en la que seguirá caminando y creciendo junto al semanario Brecha. Queremos, además, ampliar la plataforma web. Ya estamos pensando en cómo mejorar el sitio, buscamos hacerlo más dinámico, encontrar formas para que el vínculo con ustedes sea más fluido e incluir sus aportes (hemos recibido videos, fotos, pequeñas notas que hasta el momento no tuvimos mucha posibilidad de canalizar). Y sobre todo queremos, como al principio, seguir reconociéndonos en los múltiples rincones del país, en sus personajes, en sus paisajes y en sus culturas que, a pesar de la cercanía, hasta ahora nos eran desconocidos. Así, con este estilo que estamos creando entre todos, el estilo Ajena.